La frase de la semana • Cayo Tácito

Desde que observo el funcionamiento de las redes sociales, intento demostrar que son un fenómeno social potenciado por la tecnología. Por un lado, nos alejamos del espacio público pero por el otro, mantenemos esa necesidad de conexión, contacto y vinculación.

En ese sentido, te propongo que dejemos de lado el análisis superficial de los me gusta o fav y retuits y empecemos a escarbar un poquito en la estructura y funcionamiento de la red, porque, al descubrir cómo funcionan, podemos explicar algunas situaciones que ocurren en este «espacio virtual».

Nos vamos a meter con la memética. La memética es una preteoría de la evolución de la cultura, es preteoría porque todavía se están acumulando datos y desarrollando metodologías de análisis. También vamos a ver cómo casi todos los conceptos que usamos en redes se explican a partir de la medicina, como la viralización, la física y la matemática, como el umbral de rebeldía (rélax, te lo cuento en próximas notas).

El meme de internet no se queda afuera. El concepto fue desarrollado por Richard Dawkins, en su libro The Selfish Gene.

No vamos a hablar de génetica, que es un tema que me apasiona, pero como es una analogía vamos a explicar algo de esto. Un gen es una unidad de información. Es la unidad física por la cual se transmite de padres a hijos toda la información genética para definir sus rasgos. Un ser humano tiene alrededor de 20.000 genes organizados en sus cromosomas. Para resumir un poco, vamos a decir que hay genes exitosos y genes que fracasan. La diferencia entre ambos es que los genes exitosos son capaces de replicarse en copias perfectas que pueden durar toda la evolución.

Dawkins descubrió que los genes no son los únicos que se replican. A este descubrimiento le llamó meme, una conjunción de dos palabras: memoria y mímesis (por su parecido fonético a la palabra gen, en inglés). Entonces, si un gen es la menor unidad de información hereditaria biológica, un meme es la menor información cultural con sentido.

Un meme puede ser una buena idea.

Una canción.

Un poema.

Nuestra cultura está formada por la información acumulada en la memoria y captada por imitación (mímesis) o asimilación (educación). Básicamente, el meme es el gen de la cultura y se propaga como un virus si una parte de su código tiene lo que necesita. ¿Y qué necesita? Eso se está estudiando.

Dawkins no se quedó con esta definición y explicó que el meme a evolucionado en una nueva dirección. ¿Adivinaste? Sí, internet.

Al igual que un gen, el meme necesita un vehículo y un soporte para replicarse. El vehículo es el cerebro y el soporte puede ir desde un libro hasta un tuit. El meme que vemos en las redes sociales, por ejemplo, es un «secuestro» de la idea original que en lugar de modificarse de forma aleatoria (como lo haría un gen en un proceso de selección natural) es alterado intencionalmente por la creatividad humana y sabiendo, efectivamente, que se está modificando su significado original. De arroba a arroba o de perfil a perfil, la creatividad va evolucionando y, una vez que si dispara, su difusión es imposible de detener (viralización).

Ya sabemos qué es un meme, cómo se construye y cómo se difunde. Ya te vas dando idea de por qué produce tanto engagemente así que, en la próxima nota, te contaré por qué es un recursos valiosísimo para tu comunicación.